artemisa

ARTEMISA

Introducción

La artemisa o Artemisia vulgaris es una especie de planta de la familia de las asteráceas del género Artemisia. También se la conoce como artemega, ceñidor, yuyo crisantemo, hierba de San Juan y madra. 



Curiosidades sobre la artemisa

Un antiguo remedio campesino nos cuenta que las hojas de la artemisa, dentro de un talego de tela o en forma de emplasto caliente, se ponían debajo del ombligo de la mujer para provocar la menstruación. Y también cuando la madre tenía problemas para parir o para quitar los dolores después del parto.

¿Estás listo para saber más?

Otra planta para tratar los trastornos de la mujer: ¡LA MILENRAMA!

Taxonomía de la artemisa

Nombre comúnArtemisa, absintio, altamisa, anastasia, artamisa, artamisia, artemega, artemisa común, artemisa vulgar, artemisia, ceñidor, escobilla parda, flor de santos, hierba del caminante, hierba de San Juan, madra, madre yerba
Nombre científicoArtemisia vulgaris
ReinoPlantae
DivisiónMagnoliophyta
ClaseMagnoliopsida
OrdenAsterales
FamiliaAsteraceae
GéneroArtemisia
EspecieA. vulgaris

Descripción de la artemisa

La artemisa es una planta perennifolia herbácea de 1 a 2 m (raramente 2,5 m), con raíces leñosas. Tiene hojas de entre 5 y 20 cm de longitud, de color verde muy oscuro. El tallo erecto tiene un tinte rojo purpúreo. Flores pequeñas (5 mm de longitud) son radialmente simétricas con muchos pétalos amarillos o rojo oscuras. Tiene muchos pero pequeños capítulos (cabezas florales) que se abren en panículas en forma de racimo. La planta florece de julio a septiembre en el hemisferio norte.

Hábitat y distribución de la artemisa

La artemisa es originaria de áreas templadas de Europa, Asia y norte de África. Está también presente en Norteamérica donde es considerada una mala hierba. Crece muy bien en suelos nitrogenados, en especial aquellos donde prolifera la maleza y no están cultivados.

Usos medicinales de la artemisa


Son muchas y conocidas desde hace milenios las propiedades de la artemisa. Con toda probalidad, se trata una de las hierbas más completas por sus múltiples efectos. Y, por eso, se la llame “hierba santa”. En la medicina tradicional china, por ejemplo, se seca y se prensa para fabricar los cigarros que se utilizan en la moxibustión, una de las tradicionales técnicas de acupuntura.

No obstante, la también conocida como hierba de fuego es una planta fuerte. Si se ingiere, debe hacerse en dosis adecuadas y controladas. E, importantísimo, debe limitarse su ingesta en el tiempo. Hay que medir bien las dosis: si utilizamos una cantidad pequeña de artemisa, no obtendremos el efecto deseado. Pero cantidades muy elevadas son perjudiciales para la salud.

Por este motivo no resulta sencillo recomendar dosis de artemisa de manera genérica. Para utilizar adecuadamente, por ejemplo, el aceite de artemisa, lo recomendable es acudir a un médico o veterinario holístico, que nos orientará para nuestro caso concreto, y podrá recetarnos la dosis correcta. Si incurrimo en sobredosis, la tuyona que contiene la planta es tóxica para el cerebro y para el hígado.

Aplicaciones de la artemisa

Para la piel

Rociada por vía tópica (sobre la piel) tiene propiedades antisépticas tanto para humanos como para animales. Contribuye a curar infecciones externas leves y es eficaz en la lucha contra los hongos de la piel.

Sistema inmunitario

Actúa como estimulante del sistema inmunitario. De hecho, este ha sido uno de sus usos más habitual desde tiempos inmemoriales. Su té puede tomarse como tónico general.

Apetito

Abre el apetito. Por esta razón se usa con personas inapetentes. También en animales como, por ejemplo, perros y gatos con anorexia inespecífica.

Contra insectos

La artemisa desprende un olor desagradable para muchos insectos perjudiciales para la salud y otras pestes. Tradicionalmente se colocaban hojas y ramas dentro de los armarios de ropa, para alejar a las polillas. También, se pueden plantar algunas plantas de artemisa en lugares estratégicos del jardín, para disuadir a los insectos de acercarse.

Trastornos de la mujer

Para la menstruación de las mujeres. La artemisa provoca movimientos en el útero y contribuye a regular los ciclos de reglas irregulares. También se utiliza para tratar dolores articulares y óseos, como los que provoca la  artritis.

Contra el cáncer

Aunque aún falta evidencia científica en este campo, estudios recientes apuntan a que la artemisa podría ser efectiva para tratar ciertos cánceres, ayudando a destruir las células cancerígenas, pero respetando a las células sanas.

Video sobre la artemisa

Advertencia

La información en cuanto a dosis y descripciones puede provocar problemas y/o efectos secundarios si una persona se trata sin albergar los estudios suficientes para interpretarlas. Los usuarios de esta web deben hablar siempre con un médico o farmacéutico antes de tomar hierbas o suplementos dietéticos, alimenticios, herbarios u homeopáticos. Estos artículos sólo proporcionan información. Por tanto, los textos se deben considerar como una simple orientación para su posterior contraste y verificación por profesionales de la medicina. El titular de esta página no asume ninguna responsabilidad en relación con el material incluido en la misma por las razones anteriormente expresadas.